La trampa de las grandes mentorías: cuando la autoridad es solo una máscara

12/19/20252 min read

La trampa de las "Grandes Mentorías": Cuando la popularidad es solo una máscara

Imagina que quieres comprar una chaqueta. El vendedor no te deja probártela, ni saber de qué material es, ni tocarla. Solo puedes saber el precio si él decide que eres "lo suficientemente válido" para llevarla. La compras a ciegas, bajo presión, y una vez que la has pagado, tampoco la puedes devolver. Lo peor es que, si al final no te gusta, el vendedor te hace sentir insuficiente por no haber "estado a la altura" de su tan valiosa prenda.

Esta situación, que parece un absurdo, es lo que ocurre hoy con muchos anuncios de "grandes mentorías" que nos bombardean prometiéndonos crecer al "siguiente nivel". Automáticamente, les otorgamos autoridad y nos comparamos, pensando que esa persona es mejor que nosotros por estar en medios de comunicación o tener miles de seguidores. Pero en la corta distancia, la máscara se cae: lo que llaman "propósito" es a menudo un ego de superioridad que esconde los mismos miedos de siempre.

El abuso de la "sesión informativa": Cuando pagar es perder.

Siento la necesidad de alzar la voz sobre la deshonestidad en ciertas técnicas de venta que buscan doblegar la voluntad del cliente bajo el disfraz de una exclusividad. Recientemente, caí en la trampa desembolsé 90 € por una supuesta sesión informativa para acceder a la "mejor mentoría del mundo", pero no fue una inversión, fue una pérdida. El único fin de este encuentro era que la mentora evaluara mi "valía" y mi "compromiso", ocultando el precio del servicio hasta que ella decidiera si yo era "digna" de su programa.

Es una técnica de manipulación emocional que invierte los roles: en lugar de ser yo, como cliente, quien valorara la calidad de su producto —del cual apenas recibí información—, la mentora puso en tela de juicio mi valía profesional y mi compromiso, con preguntas poco éticas, como comparar mi capacidad de inversión con una emergencia médica familiar, colocando al mismo nivel el valor de sus servicios con salvar la vida de un familiar. Para colmo, el gancho de una formación gratuita valorada en cientos de euros resultó ser una promesa vacía; tras pagar los 90 €, el regalo ni se mencionó ni se entregó. Una estrategia deshonesta que utiliza la exclusividad como máscara para el abuso.

Identificando la auténtica mentoría

Esta es la cara más amarga de las ventas deshonestas: manipular la autovaloración del cliente para que se sienta afortunado de poder pagar miles de euros. Si a esto le añades el gancho de regalos que nunca llegan, el resultado es claro: pagar no es invertir, es perder. No permitas que nadie evalúe tu valía para venderte una solución que debería sostenerse por su propia calidad. No todas las mentorías son iguales, y es crucial saber distinguir entre aquellas que realmente aportan valor y las que, en realidad, son solo un espectáculo. Una auténtica mentoría debe ofrecer transparencias, tales como información clara sobre lo que se ofrecerá y la posibilidad de evaluar si esta propuesta realmente se ajusta a nuestras necesidades.